El día en que apedrearon a Pablo dándolo por muerto, y él se levantó y siguió predicando
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Hoy te voy a contar cómo, poco después de ser aclamado como un dios en Listra, Pablo fue apedreado por una multitud que lo dejó por muerto — y cómo, contra todo pronóstico, se levantó y continuó su misión con la misma determinación de siempre.
Poco después del episodio en que la gente de Listra había querido adorar a Pablo y Bernabé como dioses, llegaron a la ciudad algunos judíos hostiles procedentes de Antioquía e Iconio, ciudades donde Pablo ya había sufrido rechazo y persecución anteriormente. Estos hombres consiguieron «persuadir a la multitud», la misma que poco antes había querido ofrecerle sacrificios a Pablo, para que cambiara completamente de actitud hacia él.
La misma multitud que había visto el milagro de curación del hombre cojo, y que días antes había querido honrar a Pablo como a un dios, se dejó manipular hasta el punto opuesto: «apedrearon a Pablo, y le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto». Un cambio de actitud tan repentino y radical muestra lo voluble que puede ser el entusiasmo de una multitud, dispuesta a pasar de la adoración al rechazo violento en cuestión de días.
Los discípulos que acompañaban a Pablo, creyéndolo muerto, «le rodearon», probablemente en un momento de dolor y desconcierto por lo sucedido. Sin embargo, el texto describe algo asombroso: «levantándose él, entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe». Pablo no solo sobrevivió a aquel apedreamiento tan brutal, sino que continuó inmediatamente con su misión, sin dejarse detener por lo que acababa de sufrir.
Años más tarde, en una de sus cartas, Pablo mencionaría entre las muchas dificultades que había atravesado por su fe: «una vez apedreado». Aquel episodio tan duro no lo hizo abandonar su misión ni volverse más cauteloso hasta el extremo de dejar de predicar: al contrario, siguió recorriendo nuevas ciudades, con la misma determinación de siempre, mostrando una fortaleza extraordinaria frente a una de las peores agresiones físicas que sufrió a lo largo de todo su ministerio.
📖 Hechos 14,19-20
🎬 Ficha de reparto
Pablo
Es apedreado y dado por muerto en Listra, pero se levanta y continúa inmediatamente su misión.
💡 La moraleja
La fortaleza de continuar la misión, incluso después de sufrir un rechazo violento y doloroso, como hizo Pablo tras ser apedreado, muestra una determinación que no depende de la aprobación cambiante de la gente, sino de la fidelidad a la propia vocación.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la fortaleza de Pablo para continuar mi misión, incluso después de sufrir rechazo o dolor, sin dejar que eso me detenga por completo. Amén.