El mar que se abrió en dos
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Hoy te voy a contar el momento en que un pueblo entero, atrapado entre un ejército y el mar, vio cómo el agua se abría delante de ellos.
Después de diez plagas terribles, el faraón por fin dejó salir al pueblo de Israel de Egipto. Pero apenas se habían ido, el faraón cambió de idea y lanzó a su ejército, con carros de guerra, a perseguirlos. Los israelitas se vieron atrapados: el mar Rojo delante, el ejército egipcio detrás.
El pueblo, muerto de miedo, se quejó a Moisés: «¿No había tumbas en Egipto, que nos has traído a morir al desierto?». Moisés les respondió con una de las frases más repetidas de la Biblia: «No temáis, estad firmes, y ved la salvación que el Señor va a realizar hoy... el Señor peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos».
Dios le dijo a Moisés que extendiera su mano sobre el mar. Un viento fortísimo sopló toda la noche y las aguas se abrieron en dos, dejando un camino seco entre dos murallas de agua. Todo el pueblo de Israel cruzó a pie, con sus animales y sus pertenencias, hasta la otra orilla.
Cuando el ejército egipcio intentó seguirlos por el mismo camino, las aguas volvieron a cerrarse, y el ejército quedó sepultado. Al otro lado, a salvo, el pueblo cantó de alegría y de agradecimiento — la primera vez, pero no la última, en que tendrían que aprender a confiar en Dios en medio de una situación imposible.
📖 Éxodo 14
🎬 Ficha de reparto
Moisés
Guía al pueblo hebreo y extiende su mano sobre el mar por orden de Dios.
El pueblo de Israel
Recién liberado de la esclavitud, atrapado entre el mar y el ejército egipcio.
El faraón
Gobernante de Egipto que cambia de idea y persigue al pueblo israelita tras dejarlo partir.
💡 La moraleja
Cuando parece que no hay salida —el problema delante, el peligro detrás— es precisamente cuando más se necesita la fe. A veces Dios no quita el obstáculo: abre un camino que no existía.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando me sienta atrapado sin salida, recuérdame esta historia. Dame la fortaleza de estar firme y confiar, aunque no vea todavía el camino. Amén.