Domingo SavioQUIERO SER SANO
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🌙 Buenas Noches

La extranjera que espigaba entre los surcos para poder alimentar a su suegra

FidelidadCaridadSencillez

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Hoy te voy a contar cómo Rut, una extranjera viuda y sin recursos, tuvo que ir a recoger las espigas que los segadores dejaban caer en el campo — el único recurso legal que la ley dejaba a los más pobres para no pasar hambre.

Rut, viuda moabita, había decidido acompañar a su suegra Noemí de vuelta a Belén, la tierra natal de esta, en vez de quedarse en su propio país junto a su familia, como hubiera sido lo esperado. Al llegar a Belén, ambas mujeres, sin marido ni recursos propios, se encontraban en una situación de gran vulnerabilidad económica.

La ley judía establecía que los agricultores debían dejar sin recoger los bordes de sus campos, así como cualquier espiga caída durante la cosecha, precisamente para que los pobres, las viudas y los extranjeros pudieran recogerla y así tener algo que comer. Rut, sin dudarlo, le propuso a Noemí: «Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia».

Por «casualidad» —el texto usa esta palabra con cierta ironía, dejando entender que en realidad era providencia divina—, el campo donde Rut fue a recoger espigas pertenecía a Booz, un pariente cercano de Noemí, hombre rico y de gran influencia. Booz, al enterarse de quién era aquella mujer extranjera trabajando en su campo, ya había oído sobre su fidelidad hacia Noemí, y le dijo: «Todo lo que has hecho con tu suegra... y viniste a un pueblo que no conociste antes, Jehová recompense tu obra».

Booz ordenó a sus trabajadores que dejaran caer espigas extra a propósito, para que Rut pudiera recoger más de lo habitual, y le ofreció comida y protección durante toda la cosecha. Aquel encuentro, empezado con el trabajo humilde de espigar en un campo ajeno, se convertiría con el tiempo en un matrimonio que uniría a Rut, la extranjera fiel, con la propia genealogía de David, y siglos después, con la de Jesús mismo.

📖 Rut 2,1-23

🎬 Ficha de reparto

Rut

Viuda moabita que espiga en el campo de Booz para sostener a su suegra Noemí.

Booz

Pariente rico de Noemí que protege y provee generosamente para Rut.

💡 La moraleja

La fidelidad y la humildad de trabajar en lo que haga falta, incluso en las tareas más sencillas y menos reconocidas, como espigar en un campo ajeno, pueden abrir caminos que nadie podría haber imaginado al principio.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, dame la fidelidad y la humildad de Rut para trabajar en lo que haga falta, confiando en que tú puedes abrir caminos inesperados a partir de lo más sencillo. Amén.