Domingo SavioQUIERO SER SANO
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🌙 Buenas Noches

El hechicero que quiso comprar con dinero el poder del Espíritu Santo

SinceridadPrudencia

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Hoy te voy a contar la historia de un mago muy famoso en su ciudad, que se convirtió al cristianismo impresionado por los milagros de los apóstoles — pero que después intentó algo que le costó una dura reprensión: comprar con dinero el don del Espíritu Santo.

En la ciudad de Samaria vivía un hombre llamado Simón, que «ejercía la magia, y había asombrado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande», hasta el punto de que la población lo consideraba «el gran poder de Dios». Cuando Felipe llegó a predicar allí, muchos samaritanos creyeron y se bautizaron, y el propio Simón también creyó y se bautizó, quedando además «asombrado, viendo las señales y grandes milagros que se hacían».

Cuando los apóstoles Pedro y Juan llegaron desde Jerusalén para confirmar la nueva comunidad, imponían las manos sobre los recién bautizados, y estos recibían el Espíritu Santo de una forma visible. Simón, al ver aquello, quedó tan impresionado que «ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien impusiere las manos reciba el Espíritu Santo».

Pedro le respondió con una dureza y una claridad enormes: «Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios». Le explicó que su intención revelaba algo profundamente equivocado: pensar que un don espiritual real podía comprarse como una mercancía cualquiera.

Pedro lo instó a arrepentirse sinceramente: «Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón». Simón, ante la reprensión, respondió con humildad: «Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí». De este episodio proviene el término «simonía», usado desde entonces para referirse al intento de comprar o vender bienes espirituales con dinero.

📖 Hechos 8,9-24

🎬 Ficha de reparto

Simón el mago

Hechicero convertido al cristianismo que intenta comprar el don del Espíritu Santo con dinero.

Pedro

Reprende con firmeza a Simón, explicándole que los dones de Dios no se pueden comprar.

💡 La moraleja

Los dones espirituales de Dios no se pueden comprar ni negociar como cualquier mercancía: son un regalo gratuito que se recibe con un corazón sincero, no con transacciones de conveniencia.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, ayúdame a valorar tus dones como lo que son: regalos gratuitos de tu amor, no cosas que puedan comprarse o negociarse. Dame un corazón sincero delante de ti. Amén.