Cuidar la Tierra es cuidar a los pobres
Compendio DSI, Cap. X — Salvaguardar el medio ambiente (§451-487)
El cambio climático y la contaminación aparecen todos los días en las noticias, y muchos jóvenes sienten una mezcla de preocupación real y sensación de que «total, yo solo no puedo hacer nada».
La Iglesia enseña que la creación es un don de Dios confiado al ser humano para cultivarlo y cuidarlo, no para explotarlo sin límite. El papa Francisco, retomando esta enseñanza en Laudato si', añadió algo clave: el cuidado del medio ambiente y la lucha contra la pobreza son la misma causa, porque son siempre los más pobres quienes más sufren la contaminación, la sequía o el desastre climático que ellos menos han causado. Cuidar la «casa común» es, por tanto, un acto de justicia con los más débiles, no solo un gesto ecológico.
«El hombre no puede disponer arbitrariamente de la tierra, sometiéndola sin reservas a su voluntad.»
Compendio DSI, Cap. X, §461
Calculad en grupo, con una calculadora de huella ecológica online o a mano de forma sencilla, el impacto ambiental aproximado de hábitos cotidianos del grupo. Debatid: ¿quién suele sufrir las consecuencias de ese impacto, aunque no lo haya causado?
- •¿Cuido lo que tengo (ropa, comida, agua, luz) o lo desperdicio sin pensar?
- •¿He relacionado alguna vez el cuidado del medio ambiente con la justicia hacia los más pobres?
- •¿Hago algún gesto concreto de cuidado de la creación, o es solo una preocupación teórica?
Esta semana, elige un hábito concreto de consumo o desperdicio y cámbialo — y explica a alguien por qué lo haces.
Señor, gracias por la creación que nos regalas. Ayúdame a cuidarla como quien cuida un don, no como quien usa un recurso sin fin. Amén.