Jesús ama a los niños
Que el niño se sienta protagonista, no espectador, de la fe: Jesús buscó activamente a los niños y los puso como ejemplo.
«Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos.»
(≈15 min) Preguntadle si alguna vez algún adulto le ha dicho que «espere a ser mayor» para algo importante, y cómo se sintió.
(≈15 min) Contadle que, en tiempos de Jesús, mucha gente pensaba que los niños no eran tan importantes como los adultos. Pero cuando quisieron apartarlos, Jesús se enfadó y dijo justo lo contrario: que los niños son ejemplo para todos, y que él los quiere cerca.
(≈20 min) Dejad que sea el niño o la niña quien elija hoy la canción, el cuento o el juego con el que cerráis el encuentro — y de verdad seguidle el ritmo, sin apresurarlo.
(≈10 min) No tengo que esperar a ser mayor para importarle a Jesús: le importo ya, tal como soy hoy.