El Espíritu Santo, el regalo de Jesús

Presentar al Espíritu Santo como fuerza y compañía de Dios en nuestra vida diaria, no como un concepto abstracto.
«El Espíritu os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho.»
(≈15 min) Preguntad quién les ayuda cuando tienen que hacer algo difícil y no se sienten capaces solos.
(≈15 min) Contad que antes de irse al cielo, Jesús prometió no dejarnos solos: nos enviaría al Espíritu Santo para acompañarnos, darnos fuerza y ayudarnos a entender su mensaje. Es como un viento que no se ve, pero que se nota en sus efectos.
(≈20 min) Jugad a sentir el viento: con abanicos de papel hechos en grupo, soplad unos a otros y comentad que así de real, aunque invisible, es la fuerza del Espíritu.
(≈10 min) No estoy solo: el Espíritu Santo me acompaña, aunque no lo vea.
¡Jugad y repasad lo aprendido!
9 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.