Identidad y valor personalPregunta #75
¿Cómo sé que Dios me sigue queriendo aunque haya defraudado a mis padres o a mí mismo?
El amor de Dios no funciona como una nota que sube o baja según tu rendimiento — no es un premio por portarte bien, es un punto de partida que no se retira. Defraudar a otros, o defraudarte a ti mismo, es real y duele, pero no cambia lo que Dios siente por ti.
La parábola del hijo que se va, lo malgasta todo y vuelve esperando ser tratado como un empleado más es exactamente sobre esto: el padre no espera explicaciones largas, corre a abrazarlo antes de que termine de hablar.
📜 Catecismo de la Iglesia Católica
La parábola del hijo pródigo muestra la alegría de Dios ante quien vuelve, un amor que no depende del mérito previo.
CCC 1439
📖 Palabra de Dios
«Cuando todavía estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió.»
Lc 15,20