Templanza
¿Mandas tú, o manda lo que te apetece en cada momento?
Saber parar antes de que algo te pare a ti
¿Qué es de verdad templanza?
Templanza es disfrutar de las cosas buenas —una pantalla, una serie, la comida, una fiesta— sin dejar que ninguna decida por ti cuánto es suficiente.
¿Por qué te hace feliz?
No se trata de privarte de todo, sino de mandar tú y no lo que te apetece en cada segundo. Cuando tienes esa capacidad de parar, dejas de estar a merced de cada estímulo — y eso es libertad de verdad, no un premio de consolación.
Así se ve en tu día a día
- •Dejar el móvil aunque el vídeo siguiente «tenga muy buena pinta».
- •Parar de comer o de jugar cuando ya es suficiente, no cuando ya no puedes más.
- •Ponerte un límite de tiempo en redes y cumplirlo de verdad.
- •Disfrutar de una fiesta sin necesitar que sea excesiva para pasarlo bien.
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
1 Pe 5,8
🔥 Si no te conformas con poco
No te conformes con la templanza de «cuando me acuerdo». Ponte límites reales y concretos —de tiempo, de cantidad— y cúmplelos aunque nadie los esté mirando.
⚡ Reto de hoy
Hoy, para una actividad placentera (pantalla, comida, lo que sea) en el momento exacto en que decidiste, no cuando ya no te apetezca más.
🌟 Así la vivió Domingo Savio
Cuando Don Bosco le propuso a Domingo un programa sencillo para ser santo —mantente alegre, cumple tus deberes, haz el bien—, Domingo lo hizo suyo tal cual, sin añadirle exigencias imposibles ni convertirlo en una carrera de excesos. Entendió que la santidad se vive en la medida justa de cada día, no en gestos extremos.