La moneda que Pedro encontró dentro de la boca de un pez
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Hoy te voy a contar uno de los milagros más curiosos de todo el Evangelio: cómo Jesús le pidió a Pedro que fuera a pescar, no para comer, sino para encontrar, dentro de la boca del primer pez que sacara, exactamente el dinero que necesitaban.
En Capernaúm, unos cobradores del impuesto especial que se pagaba para el mantenimiento del templo se acercaron a Pedro, preguntándole si su Maestro pagaba aquel impuesto. Pedro respondió afirmativamente, y al entrar en la casa, antes de que él dijera nada, Jesús se le adelantó preguntándole: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos... de sus hijos, o de los extraños?». Pedro respondió: «De los extraños». Jesús concluyó: «Luego los hijos están exentos».
Jesús explicaba así, con una lógica sencilla, que como Hijo de Dios, técnicamente no estaría obligado a pagar un impuesto destinado al mantenimiento de la casa de su propio Padre. Sin embargo, añadió algo importante: «Pero, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti».
Jesús eligió, deliberadamente, no reclamar un privilegio al que tenía derecho, con tal de no generar un conflicto innecesario ni dar mal ejemplo respecto al cumplimiento de las obligaciones comunes. Pero en vez de simplemente sacar el dinero de sus propios recursos, o pedirle a Pedro que lo consiguiera de la forma habitual, eligió un método completamente extraordinario para proveer exactamente lo necesario.
Pedro, sin cuestionar aquella instrucción tan inusual, fue a pescar, y encontró exactamente lo que Jesús le había anunciado: una moneda suficiente para pagar el impuesto de ambos, escondida dentro de la boca del primer pez que sacó. Este milagro tan singular, más discreto que otros grandes prodigios de Jesús, muestra tanto su disposición a evitar conflictos innecesarios como su capacidad de proveer, de formas completamente inesperadas, exactamente lo que hacía falta en cada momento.
📖 Mateo 17,24-27
🎬 Ficha de reparto
Pedro
Encuentra, siguiendo la instrucción de Jesús, la moneda exacta para pagar el impuesto del templo en la boca de un pez.
Jesús
Elige pagar el impuesto del templo para evitar un conflicto innecesario, aunque técnicamente no estuviera obligado.
💡 La moraleja
A veces, con tal de evitar un conflicto innecesario, vale la pena ceder incluso en algo a lo que se tiene derecho. Y Dios puede proveer lo necesario de formas tan inesperadas como encontrar una moneda en la boca de un pez.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la sabiduría de Jesús para saber cuándo ceder con tal de evitar conflictos innecesarios, confiando en que tú provees lo necesario de formas inesperadas. Amén.