El ejército invisible de caballos y carros de fuego que rodeaba la montaña
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Hoy te voy a contar cómo, cuando el ejército sirio rodeó la ciudad donde estaba Eliseo con la intención de capturarlo, su joven siervo se asustó muchísimo — hasta que Dios le abrió los ojos para ver algo que nadie más podía ver.
El rey de Siria, frustrado porque sus planes de ataque contra Israel eran siempre anticipados y revelados por Eliseo mediante conocimiento sobrenatural, decidió enviar un gran ejército, con caballos y carros, para rodear la ciudad de Dotán durante la noche y capturar personalmente al profeta que tanto le estaba molestando.
El joven siervo de Eliseo, al levantarse temprano y salir de la casa, vio que «un ejército con caballos y carros había rodeado la ciudad», y corrió angustiado hacia su maestro: «¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?». La situación parecía completamente desesperada: un profeta desprotegido y su joven siervo, rodeados por todo un ejército enemigo, sin ninguna posibilidad aparente de escapar.
Eliseo, sin embargo, respondió con una calma sorprendente: «No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos». El joven, sin ver a nadie más que al ejército enemigo, debía preguntarse a qué se refería exactamente su maestro. Fue entonces cuando Eliseo oró: «Te ruego que abras sus ojos para que vea». Dios respondió a aquella oración, y el joven pudo ver de repente algo extraordinario: «el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo».
Había, invisible hasta ese momento, todo un ejército celestial protegiendo al profeta, muy superior en número al ejército sirio que los rodeaba. Eliseo, además, pidió a Dios que confundiera con ceguera a los soldados sirios, y los guió personalmente, sin que lo reconocieran, hasta la ciudad de Samaria, donde finalmente se les devolvió la vista, revelando que habían sido conducidos directamente ante el rey de Israel. Esta historia muestra cómo la protección real de Dios, aunque invisible a simple vista, puede ser mucho mayor de lo que percibimos en los momentos de mayor miedo.
📖 2 Reyes 6,8-23
🎬 Ficha de reparto
Eliseo
Profeta que confía en la protección invisible de Dios ante el ejército sirio que lo rodea.
El siervo de Eliseo
Ve, tras la oración de Eliseo, el ejército celestial que los protege.
💡 La moraleja
En los momentos de mayor miedo, cuando parece que estamos completamente rodeados y sin ayuda, puede haber una protección de Dios invisible a simple vista, pero real. Vale la pena pedir, como el siervo de Eliseo, que se nos abran los ojos para verla.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando el miedo me haga sentir completamente rodeado y sin ayuda, abre mis ojos para ver que hay más contigo de lo que puedo percibir con mis propios ojos. Amén.