El disfraz con piel de cabrito que engañó a un padre ciego
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Hoy te voy a contar cómo Jacob, ayudado por su madre Rebeca, se disfrazó cubriéndose los brazos con piel de cabrito para hacerse pasar por su hermano Esaú, engañando a su padre Isaac, ya anciano y ciego, para recibir la bendición que en realidad le correspondía a su hermano mayor.
Isaac, ya anciano y con la vista muy debilitada, decidió dar su bendición solemne a Esaú, su hijo mayor, pidiéndole primero que le preparara un guiso con carne de caza, tal y como a él le gustaba. Rebeca, que prefería a Jacob y que había recibido antes una revelación de Dios de que «el mayor servirá al menor», escuchó el plan y decidió actuar rápidamente para asegurar que fuera Jacob quien recibiera aquella bendición tan importante.
Rebeca preparó un guiso similar con cabritos del rebaño, vistió a Jacob con la ropa de Esaú, y cubrió sus manos y su cuello con la piel de los cabritos, imitando la vellosidad natural de la piel de Esaú, para que su padre, al tocarlo por su ceguera, no notara la diferencia. Jacob se presentó ante su padre haciéndose pasar directamente por su hermano.
Isaac, aunque tenía dudas —«la voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú»—, terminó confundido por el disfraz cuidadosamente preparado, y bendijo a Jacob creyendo que era Esaú, otorgándole la bendición de primogenitura que en teoría le correspondía a su hermano mayor. Poco después, cuando el verdadero Esaú regresó de cazar y descubrió el engaño, «clamó con una muy grande y muy amarga exclamación», y juró vengarse de su hermano.
Aquel engaño, aunque en cierto sentido cumplía la promesa que Dios ya había hecho sobre el destino de ambos hermanos, se logró mediante la mentira y la manipulación, en vez de confiar en que Dios encontraría su propio camino para cumplir esa promesa sin necesidad de engañar a nadie. Jacob tendría que huir de su hogar por años, pagando un precio alto por la forma en que había conseguido aquella bendición.
📖 Génesis 27,1-40
🎬 Ficha de reparto
Jacob
Se disfraza como su hermano Esaú, engañando a su padre ciego para recibir la bendición de primogenitura.
Rebeca
Idea y ejecuta el plan para que Jacob reciba la bendición destinada originalmente a Esaú.
💡 La moraleja
Incluso cuando algo está destinado a cumplirse según los planes de Dios, el camino de la mentira y el engaño para conseguirlo tiene consecuencias serias. Confiar en que Dios cumplirá sus promesas por sus propios medios, sin necesidad de manipular, evita mucho sufrimiento posterior.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a confiar en que tú cumples tus promesas por tus propios medios, sin que yo necesite recurrir al engaño o la manipulación para conseguir lo que me corresponde. Amén.