El toque que nadie se atrevía a dar
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Hoy te voy a contar cómo Jesús hizo algo que nadie en su época se atrevía a hacer: extender la mano y tocar directamente a un hombre con lepra, una enfermedad que obligaba a vivir completamente aislado.
La lepra, en tiempos de Jesús, no era solo una enfermedad física terrible: era también una condena social. Quien la padecía debía vivir fuera de las ciudades, gritar «¡impuro, impuro!» si alguien se acercaba, y no podía tener ningún contacto físico con nadie, ni siquiera con su propia familia.
Un leproso se acercó a Jesús, rompiendo todas esas normas sociales, y se arrodilló ante él diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». No dudaba del poder de Jesús — su duda era si Jesús querría acercarse a alguien como él, considerado impuro y peligroso por toda la sociedad.
Jesús, «movido a compasión», hizo algo que sorprendió a todos los presentes: extendió la mano y lo tocó — un gesto que nadie se atrevía a hacer, y que técnicamente lo habría dejado a él mismo «impuro» según las normas religiosas. Le dijo: «Quiero, sé limpio». Y al instante, la lepra desapareció por completo.
Jesús le pidió que fuera a mostrarse al sacerdote, como exigía la ley, para poder ser reincorporado oficialmente a la vida social y religiosa de su pueblo — Jesús no solo lo había curado físicamente, sino que le había devuelto también su lugar en la comunidad, del que había estado excluido durante quién sabe cuánto tiempo.
📖 Marcos 1,40-45
🎬 Ficha de reparto
El leproso
Hombre aislado por su enfermedad, curado por Jesús gracias a su fe y su valentía al acercarse.
Jesús
Rompe las normas sociales de su tiempo para tocar y curar a un leproso.
💡 La moraleja
Jesús no tiene miedo de acercarse a lo que la sociedad considera «impuro» o desechable. Su amor no se contagia de tu mal: te limpia a ti. Y ese mismo amor puede devolverte el lugar que sientes haber perdido entre los demás.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, gracias porque tu amor no tiene miedo de acercarse a lo peor de mí. Ayúdame a extender esa misma compasión hacia quienes la sociedad excluye o margina. Amén.