El hombre que nació ciego y vio por primera vez gracias a un poco de barro
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Hoy te voy a contar cómo Jesús curó a un hombre que había nacido ciego, y cómo aquel hombre, sencillo y sin estudios religiosos, terminó defendiendo su fe con más claridad que los expertos que lo interrogaban.
Al pasar Jesús, sus discípulos le preguntaron sobre un hombre ciego de nacimiento: «Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciese ciego?» — una pregunta que reflejaba la creencia común de que toda enfermedad era un castigo directo por algún pecado. Jesús respondió: «No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él».
Jesús hizo algo poco habitual: escupió en tierra, hizo barro con la saliva, lo untó sobre los ojos del ciego, y le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé». El hombre obedeció, se lavó, y «volvió viendo» — por primera vez en toda su vida, pudo ver el mundo que lo rodeaba.
Los vecinos, sorprendidos, lo llevaron ante los fariseos, que se dividieron sobre lo ocurrido: algunos decían que Jesús no podía venir de Dios por haberlo hecho en sábado, mientras otros se preguntaban cómo un pecador podría hacer semejantes señales. Interrogaron varias veces al hombre curado, presionándolo para que dijera que Jesús era un pecador, pero él respondió con una honestidad y una lógica aplastantes: «Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo».
Ante la insistencia de los fariseos, el hombre incluso se atrevió a preguntarles con cierta ironía si también ellos querían hacerse discípulos de Jesús, algo que los enfureció tanto que terminaron expulsándolo de la sinagoga. Jesús, al enterarse, lo buscó personalmente, y el hombre, reconociéndolo por fin como el Hijo de Dios, le dijo: «Creo, Señor», y lo adoró — un hombre sencillo que, sin estudios ni prestigio, demostró más claridad de fe que los expertos religiosos que lo habían interrogado.
📖 Juan 9,1-38
🎬 Ficha de reparto
El ciego de nacimiento
Hombre curado por Jesús que defiende su fe con honestidad ante los fariseos.
Los fariseos
Interrogan al hombre curado, más preocupados por la norma del sábado que por el milagro.
💡 La moraleja
No hace falta ser un experto religioso para tener una fe clara y honesta. El hombre que nació ciego no sabía explicar teología compleja, pero sí sabía dar testimonio sincero de lo que había vivido — y eso bastó.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la sinceridad de este hombre para dar testimonio de lo que tú has hecho en mi vida, aunque no sepa explicarlo con grandes argumentos. Amén.