Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 134 de 365
🌙 Buenas Noches

El hombre que llevaba 38 años esperando junto a una piscina que nunca lo curaba

FePerseveranciaEsperanza

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Hoy te voy a contar la historia de un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo, esperando junto a una piscina, sin nadie que lo ayudara a llegar a tiempo cuando el agua se agitaba — hasta que Jesús pasó por allí.

Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, había una piscina llamada Betesda, rodeada de cinco pórticos donde se reunía «una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos», esperando el momento en que, según la creencia popular, un ángel agitaba el agua, y el primero en meterse quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

Entre aquella multitud había un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, al verlo allí tumbado, y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo así, le preguntó algo que podría parecer obvio pero que en realidad no lo era: «¿Quieres ser sano?». El hombre le respondió, no con un simple sí, sino explicando su verdadero problema: «Señor, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro antes de mí desciende».

Su respuesta revelaba algo más profundo que la propia enfermedad: llevaba décadas dependiendo de una ayuda que nunca llegaba a tiempo, sin nadie que se ocupara de él en el momento exacto que necesitaba. Jesús, sin necesidad de meterlo en el agua ni esperar a que se agitara, le dijo simplemente: «Levántate, toma tu lecho, y anda». Al instante, «aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo».

Aquel día era sábado, y los líderes religiosos criticaron al hombre por llevar su camilla en día de descanso, más preocupados por el cumplimiento estricto de una norma que por el milagro que acababa de suceder. Jesús, más tarde, encontró al hombre en el templo y le dijo: «Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor» — invitándolo no solo a la curación física, sino a un cambio más profundo en su vida.

📖 Juan 5,1-15

🎬 Ficha de reparto

El paralítico de Betesda

Hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo, curado por Jesús junto a la piscina.

Jesús

Sana al paralítico sin necesidad del ritual de la piscina, y lo invita a cambiar de vida.

💡 La moraleja

A veces llevamos tanto tiempo esperando una ayuda que nunca llega que dejamos de creer que el cambio es posible. Jesús no necesita las condiciones que creemos indispensables para actuar: puede sanar de una forma completamente distinta a la que esperábamos.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, cuando lleve mucho tiempo esperando algo sin que llegue, ayúdame a no perder la esperanza. Tú puedes sanar de formas que ni siquiera había imaginado. Amén.