Dos curaciones en el mismo camino, para dos mujeres que necesitaban esperanza
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Hoy te voy a contar cómo, de camino a curar a una niña que se estaba muriendo, Jesús se detuvo por una mujer que llevaba doce años enferma y que solo quería tocar el borde de su manto.
Jairo, jefe de una sinagoga, se arrojó a los pies de Jesús suplicándole que fuera a curar a su hija de doce años, que estaba muriéndose. Jesús se puso en camino con él de inmediato, seguido por una multitud que lo apretaba por todos lados.
Entre la multitud iba una mujer que llevaba doce años sufriendo una hemorragia continua, gastando todo lo que tenía en médicos sin ningún resultado, y además excluida socialmente por considerarse su condición «impura». Con una fe silenciosa y desesperada, pensó: «Si tan solo toco su manto, seré sana». Se acercó por detrás y lo tocó, y al instante sintió en su cuerpo que había quedado curada.
Jesús, notando que había salido poder de él, preguntó quién lo había tocado, y aunque sus discípulos pensaron que era una pregunta extraña en medio de tanta gente apretujada, la mujer, temblando, se acercó y confesó la verdad. Jesús le dijo con ternura: «Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz».
Mientras tanto, llegaron mensajeros anunciando que la hija de Jairo ya había muerto, y que no hacía falta molestar más al Maestro. Jesús, sin inmutarse, le dijo a Jairo: «No temas, cree solamente». Al llegar a la casa, entre burlas de quienes se reían de que dijera que la niña «duerme», Jesús tomó su mano y le dijo: «Niña, a ti te digo, levántate». Y la niña se levantó al instante, completamente sana.
📖 Marcos 5,21-43
🎬 Ficha de reparto
Jairo
Jefe de la sinagoga que suplica a Jesús por la vida de su hija de doce años.
La mujer con hemorragias
Enferma durante doce años, curada al tocar con fe el manto de Jesús.
Jesús
Atiende ambas necesidades en el mismo camino, curando y resucitando por igual.
💡 La moraleja
Ni una interrupción en el camino de Jesús es un obstáculo: hay lugar para tu necesidad, sea grande o pequeña, urgente o de doce años de espera. Su tiempo no es el nuestro, pero su cuidado alcanza para todos a la vez.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la fe silenciosa de esta mujer y la confianza de Jairo. Ayúdame a creer, incluso cuando todo parece perdido, que tu poder alcanza para curar y para resucitar. Amén.