Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 151 de 365
🌙 Buenas Noches

El hijo que dijo que no y fue, y el que dijo que sí y no fue

SinceridadObediencia

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Hoy te voy a contar una parábola muy breve de Jesús, sobre un padre que le pidió a sus dos hijos que fueran a trabajar a la viña — y sobre cuál de los dos, al final, hizo de verdad lo que se le había pedido.

Jesús, dirigiéndose a los principales sacerdotes y ancianos del pueblo, contó una parábola sencilla: «Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue». El primer hijo empezó negándose abiertamente, pero después cambió de actitud y cumplió lo que su padre le había pedido.

Jesús continuó: «Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue». El segundo hijo respondió de inmediato con una obediencia aparente, con buenas palabras y buena disposición, pero después, en la práctica, no cumplió nada de lo que había prometido.

Jesús le preguntó directamente a sus oyentes: «¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?». La respuesta era evidente para todos: «El primero». Fue entonces cuando Jesús aplicó la parábola de forma directa y contundente a la situación real de sus oyentes: «De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios».

Explicó que Juan el Bautista había llamado a la conversión, y muchos publicanos y pecadores públicos —como el hijo que primero dijo que no, pero después cambió de actitud— habían respondido de verdad, mientras que muchos líderes religiosos —que aparentemente decían siempre sí a Dios con sus palabras— no habían cambiado realmente su forma de vivir. Las palabras bonitas, sin obras que las respalden, no bastan.

📖 Mateo 21,28-32

🎬 Ficha de reparto

Jesús

Cuenta la parábola de los dos hijos para enseñar que las obras importan más que las palabras.

💡 La moraleja

Lo que de verdad cuenta no son las buenas palabras iniciales, sino las obras que las siguen. A veces quien empieza negándose termina obedeciendo de verdad, y quien promete rápido termina sin cumplir nada.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, ayúdame a que mis obras coincidan con mis palabras. Que no me conforme con decirte que sí de boca si después no lo cumplo con hechos. Amén.