Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 152 de 365
🌙 Buenas Noches

Los obreros que trabajaron una hora y cobraron lo mismo que los que trabajaron el día entero

MisericordiaGenerosidad

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Hoy te voy a contar una de las parábolas más discutidas de Jesús: la de un dueño de viña que pagó exactamente lo mismo a los obreros que trabajaron todo el día que a los que trabajaron solo una hora.

Jesús contó la historia de un dueño de una viña que, temprano por la mañana, salió a contratar obreros para trabajar, acordando con ellos un denario por el día completo de trabajo —el salario habitual de la época. A media mañana, salió de nuevo y encontró a más hombres sin trabajo, «que estaban en la plaza desocupados», y también los contrató, prometiéndoles pagarles «lo que sea justo».

El dueño repitió esto al mediodía, a media tarde, e incluso a última hora del día, apenas una hora antes de terminar la jornada, encontrando siempre a más hombres desocupados: «¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?», les preguntó. Ellos respondieron: «Porque nadie nos ha contratado». También a estos últimos los envió a trabajar a la viña.

Al final del día, el dueño ordenó pagar a todos los obreros, empezando por los últimos contratados. Sorprendentemente, estos recibieron un denario completo, el mismo salario que se había acordado con los primeros para el día entero. Los que habían trabajado desde temprano, al ver esto, esperaban recibir más, pero también recibieron exactamente un denario, y empezaron a murmurar contra el dueño: «Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros».

El dueño les respondió: «Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?... ¿no me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?». Jesús concluyó: «Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros» — una imagen de la generosidad de Dios, que no se mide con la lógica humana de méritos acumulados, sino con una misericordia que alcanza por igual a quien lleva toda la vida sirviendo y a quien llega en el último momento.

📖 Mateo 20,1-16

🎬 Ficha de reparto

El dueño de la viña

Paga el mismo salario a todos los obreros, sin importar cuántas horas hayan trabajado.

Los primeros obreros

Murmuran al ver que reciben lo mismo que quienes trabajaron mucho menos tiempo.

💡 La moraleja

La generosidad de Dios no funciona con la misma lógica de méritos acumulados que solemos usar los humanos. Alegrarse de la generosidad hacia otros, en vez de compararla con lo que uno mismo ha «merecido», es también una forma de madurez espiritual.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, líbrame de la envidia que compara tu generosidad hacia otros con lo que yo creo merecer. Ayúdame a alegrarme de tu misericordia, venga a quien venga. Amén.