Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 78 de 365
🌙 Buenas Noches

La última comida que Jesús compartió con sus amigos más cercanos

CaridadFidelidadHumildad

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Hoy te voy a contar la última cena que Jesús compartió con sus doce discípulos antes de morir — una noche en la que, sabiendo lo que le esperaba, se arrodilló para lavarles los pies como un simple siervo.

Jesús, sabiendo que había llegado su hora, organizó con sus discípulos la cena de Pascua en una sala prestada en Jerusalén. Antes de empezar a comer, hizo algo que dejó a todos desconcertados: se quitó el manto, se ató una toalla a la cintura, y empezó a lavar los pies de cada uno de sus discípulos, una tarea reservada normalmente a los sirvientes de más bajo rango.

Pedro, avergonzado, se negó al principio: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le explicó que, si no se dejaba lavar, no tendría parte con él, y Pedro, entonces, pidió que le lavara también las manos y la cabeza. Al terminar, Jesús les explicó el sentido de aquel gesto: «Os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis».

Durante la cena, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: «Tomad, comed; esto es mi cuerpo». Después tomó una copa de vino, dio gracias, y se la dio diciendo: «Bebed de ella todos; esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada». Con estas palabras, Jesús instituyó lo que la Iglesia sigue celebrando hasta hoy: la Eucaristía.

Durante aquella misma cena, Jesús anunció con tristeza que uno de los presentes lo traicionaría, y que Pedro, pese a sus protestas de lealtad total, lo negaría tres veces antes de que cantara el gallo. Fue una noche llena de amor profundo y también de una tristeza anticipada, en la que Jesús se entregó por completo a los suyos, sabiendo perfectamente lo que estaba por venir.

📖 Mateo 26,17-30; Juan 13,1-17

🎬 Ficha de reparto

Jesús

Lava los pies de sus discípulos e instituye la Eucaristía en su última cena con ellos.

Pedro

Se resiste al principio a que Jesús le lave los pies, movido por su reverencia hacia él.

💡 La moraleja

El liderazgo de verdad no consiste en que te sirvan, sino en servir — incluso en las tareas más humildes. Jesús, sabiendo quién era, se arrodilló a lavar los pies de sus amigos como ejemplo de a qué clase de amor estamos llamados.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, gracias por el ejemplo de servicio humilde que nos dejaste esa noche. Ayúdame a servir a los demás sin buscar quedar por encima de ellos, como hiciste tú. Amén.