El viaje que hizo María, recién embarazada, para ayudar a su prima anciana
Inicia sesión para guardar tus historias leídas y favoritas.
Hoy te voy a contar cómo María, apenas se enteró de que sería la madre de Jesús, no se quedó pensando en su propia noticia: se puso en marcha, con prisa, para ir a ayudar a su prima Isabel, también embarazada de forma inesperada.
Justo después de que el ángel Gabriel le anunciara a María que sería madre del Hijo de Dios, y le contara también que su prima Isabel, ya anciana, esperaba un hijo de forma milagrosa, María «se levantó y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá», un viaje de varios días desde Nazaret. En vez de quedarse procesando a solas la noticia más grande de toda su vida, se puso en camino para acompañar y servir a su prima.
Al llegar a la casa de Zacarías e Isabel, y saludar a esta, ocurrió algo extraordinario: «cuando oyó Isabel la salutación de María, la criatura saltó en su vientre». Isabel, «llena del Espíritu Santo», exclamó con una voz fuerte: «Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre... ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?». Reconoció, sin que nadie se lo dijera, la grandeza de lo que estaba sucediendo en María.
María, en respuesta, pronunció uno de los cantos más hermosos de toda la Biblia, conocido como el Magníficat: «Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador... porque ha hecho conmigo grandes cosas el Poderoso». En este canto, María alababa a Dios no solo por lo que hacía en ella personalmente, sino por su forma de actuar a lo largo de toda la historia, favoreciendo a los humildes por encima de los poderosos.
María permaneció con Isabel «como tres meses», acompañándola y ayudándola durante la última etapa de su embarazo, antes de regresar a su propia casa. Este episodio muestra a una María que, incluso llevando dentro de sí la noticia más importante jamás recibida, no se centró en sí misma, sino que puso su energía y su tiempo al servicio de otra persona que también necesitaba compañía y ayuda.
📖 Lucas 1,39-56
🎬 Ficha de reparto
María
Visita a su prima Isabel recién embarazada, y proclama el Magníficat en su casa.
Isabel
Reconoce, llena del Espíritu Santo, la grandeza de la maternidad de María.
💡 La moraleja
Incluso en los momentos más importantes de nuestra propia vida, vale la pena pensar en quién más podría necesitar nuestra ayuda o compañía en ese momento. María nos enseña que la alegría propia se multiplica cuando se pone al servicio de otros.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, como María, ayúdame a no encerrarme en mis propias noticias o preocupaciones, sino a estar disponible para acompañar a quien me necesita. Amén.